|
Carlos Zeniquel
De la Redacción de “época”
Está comprobado. El fútbol es como una caja de Pandora. De la que pueden fluir todos los males, pero en el fondo siempre esconde la esperanza. Boca Unidos no podía con Patronato, tanto que en los cinco partidos que habían jugado en el torneo se impusieron los entrerrianos, que lo tenían de hijo.
Sin embargo, en el segundo juego final y, paradójicamente, en el Día del Padre, el conjunto de la ribera correntina se rebeló y rompió el maleficio. Venció a Patronato por 1 a 0 con gol de Cristian Núñez, poniendo el global empatado en puntos y en diferencia de goles. Entonces hubo que definir con tiros desde el punto del penal y allí Boca Unidos fue infalible, convirtió los cuatro que ejecutó, mientras que Patronato marró el primero (Lucas Márquez) y el arquero Cristian Mazzón le atajó el disparo a Walter Andrade.
Entonces afloró la emoción contenida de miles de aficionados correntinos que al grito de “dale campeón... dale campeón...”, festejaron con toda la voz la conquista del torneo Argentino A, con el premio mayor, el ascenso a la Primera B Nacional de la AFA; en otro eslabón más de un proceso serio, bien organizado que se inició hace unos cuatro o cinco años, con el objetivo de volver a poner a Corrientes en el fútbol grande de Argentina.
Vaya si fue emocionante ver como jóvenes, chicos y grandes daban rienda suelta a su alegría, después de que César Martínez convirtiera el cuarto disparo desde el punto del penal, que le dio el título a Boca Unidos. Por varios minutos se prolongó el festejo, mientras que la cara opuesta la daba la parcialidad de Patronato, que en un número superior a las 1.500 llegó a Corrientes, esperanzada en dar la vuelta olímpico y pegar justamente el salto de categoría.
Nadie puede objetar los merecimientos y la legitimidad de la conquista. Boca Unidos fue el mejor equipo del Argentino A y subir a la B Nacional es un premio harto merecido. Ayer, sin lucir el fútbol de otras veces, salió a la cancha con el rótulo de protagonista, con la convicción de que debía volcar el curso del partido a su favor, ante un rival al que nunca antes había podido derrotar.
Desde el comienzo el 3-4-1-2 desnudó sus intenciones y la cancha se fue inclinando paulatinamente hacia el arco defendido por el experimentado Bértoli. En su primer ataque profundo, Boca Unidos abrió el marcador. Víctor Galarza avanzó en diagonal entre un par de defensores por el carril izquierdo, la pelota llegó a Monrroy, quien de primera tocó a Cristian Núñez en el área y cuando Bértoli intentó el achique, el delantero chaqueño le cruzó el remate bajo anotando el gol, que gritó con fuerza la gente y que hizo vibrar el estadio de Huracán.
Patronato no tenía respuestas. Enseguida, un disparo desde afuera efectuado por Monrroy se fue apenas alto. Pero después, la visita cubrió mejor los espacios; Prono le hizo marca personal a Monrroy, y a pesar de la salida limpia de Cárdenas desde el fondo, la entrega y criterio para jugar de Amaya, más la claridad y presencia de Miguel Benítez, le costó a Boca Unidos generar situaciones claras de peligro cerca del arco adversario.
Enfrente, el arquero Cristian Mazzón tenía una tarde tranquila. Tanto que la “aproximación” de Patronato en la primera etapa se registró recién a los 35’ con un tiro libre de Jara, que cabeceó muy desviado Andrade. Hasta que “despertó” en los instantes previos al epílogo Boca Unidos con una incursión de Medina por la derecha y su centro conectó con media tijera Donatti, encontrando una excelente respuesta de Bértoli, quien echó sobre el travesaño. Al rato, un cabezazo de Amaya fue a parar a las manos del seguro arquero entrerriano.
Las cosas parecían salir a pedir de Boca en el segundo tiempo porque a los 4’ Gabriel Zuvinikar le entró fuerte abajo a Núñez estando amonestado, el árbitro Jorge Baliño (de muy buen desempeño) le mostró la segunda amarilla y luego la tarjeta roja. Esa acción, más un centro ceñido de Medina que exigió a Bértoli y enseguida un derechazo alto de Donatti, indicaban que el segundo estaba al caer.
No fue así. Patronato ajustó las marcas, soltó un poco a Carrizo por la derecha, lugar por donde empezó a aparecer Jara y de este modo, con diez jugadores, impidió a Boca dominar el juego. Incluso en una pelota de Carrizo para Jara, salió apresuradamente Mazzón, quedó en el camino y el cabezazo de Jara salió desviado.
Al promediar el segundo tiempo el técnico Darío Kudelka mandó a la cancha a Pablo Motta y César Martínez, por Galarza y Monrroy, con la idea de oxigenar al equipo y buscar el segundo gol. Generó tres oportunidades con un tiro libre de Motta que cabeceó ligeramente alto Núñez; un remate de media distancia de Martínez que salió cerca del poste derecho de Bértoli y un centro de Gabriel Correa que frenteó Núñez sobre el travesaño.
Hasta que el silbato final de Baliño abrió paso a los penales. Allí volvió a ganar Boca Unidos y, así, en el único encuentro que superó a Patronato en el torneo, se quedó con el premio mayor y toda la alegría para Corrientes.
¡Salud campeón!
El 13 no fue “yeta”
Temprano se le simplificaron las cosas y la suerte le hizo una sonrisa pícara a Boca Unidos. El reloj indicaba 13 minutos cuando Víctor Galarza la llevó por el carril izquierdo, en el área la tomó Mariano Monrroy.
En poder de la pelota, el “enganche” giró ante la marca rival y de primera habilitó en el área al goleador Cristian Núñez. No vaciló al recibir el pase que lo dejó de cara al arco y cuando el arquero Sebastián Bértoli intentó el achique, el “Negro” afinó la puntería, cruzó el remate y desató la “explosión” de la gente de Boca Unidos.
Fue el único gol del partido, que hizo vibrar las tribunas colmadas del club Huracán y justo lo convirtió Cristian Núñez, el delantero que con el de ayer, que a la postre valió un campeonato, llegó a los 20 goles, consagrándose el máximo artillero del torneo Argentino A de fútbol.
Por si ello fuera poco, el “Negro” también se mostró certero en la ejecución de uno de los tiros penales favorables a Boca Unidos, el primero de los cuatro pateados y anotados.
Sin dudas, Cristian Núñez es uno de los de mejor rendimiento de Boca Unidos y por esta es su segunda vuelta olímpica con los colores correntinos; ya que también jugó la final del Argentino B frente a Central Córdoba, en Santiago del Estero, oportunidad en la que también hizo un gol, el segundo que aseguró el triunfo correntino y que le permitió a Boca Unidos ascender al torneo Argentino A, en junio de 2007.
|