La lista de los 40 fugitivos -20 más que los que India había pedido hasta el momento- incluye a sospechosos de los ataques del mes pasado y a personas que cometieron "otros crímenes" contra la India en el pasado, dijo el canciller indio en su primer discurso ante el Parlamento desde la matanza en Bombay.
El ministro Pranab Mukherjee contó haberle dicho a los gobernantes de Pakistán: "Ustedes arréstenlos y entréguenoslos".
India difundió ayer las identidades de nueve paquistaníes autores de los ataques, todos ellos muertos por las fuerzas de seguridad, y sus antiguas direcciones en Pakistán, para presionar a Islamabad para que extradite a los sospechosos requeridos.
Pakistán, que había planteado dudas sobre la nacionaldiad paquistaní de los atacantes, dijo que arrestará a cualquier persona que haya estado detrás de los ataques, pero aclaró que los juzgará en sus tribunales y no los entregará a la India.
Las autoridades paquistaníes detuvieron a dos líderes de Lashkar-e-Taiba, el proscripto grupo islamista acusado de los ataques en Bombay.
El canciller indio urgió a Pakistán a ir más lejos aún y desmantelar los campos de entrenamiento de militantes islamistas que existen en su país, según afirman especialistas y servicios de inteligencia de numerosos países.
El ministro Mukherjee dio marcha atrás con declaraciones formuladas por él mismo y, en respuesta a la exhortación de un diputado, dijo que "la guerra no es la solución" para obligar al vecino Pakistán a tomar medidas, según informó la cadena CNN.
Días atrás, el canciller había dicho que India estaba dispuesta a actuar "con todos los medios" a su disposición.
Los ataques en Bombay reavivaron las tensiones y pusieron en jaque cuatro años de negociaciones de paz entre India y Pakistán, dos potencias atómicas vecinas que lucharon tres guerras desde su independencia y división, en 1947.
En tanto, el gobierno indio anunció hoy una amplia reforma de sus servicios de seguridad e inteligencia, luega de haber recibido críticas por no haber prevenido los ataques en Bombay.
Los planes incluyen crear una agencia de investigación nacional, reforzar la seguridad marítima -los atacantes llegaron a Bombay en botes-, mejorar el entrenamiento policial, endurecer las leyes y compartir más y mejor la información de inteligencia, dijo el ministro del Interior, Palaniappan Chidambaram.
"Dada la naturaleza de la amenaza, no podemos volver a nuestras tareas normalmente", dijo el ministro ante el Parlamento, y agregó que el gobierno tomará "algunas decisiones difíciles para preparar al país y al pueblo para enfrentar el terrorismo".
|